Si crees que hacer encurtidos lleva mucho tiempo, piénsalo de nuevo. El encurtido rápido es uno de los usos más gratificantes y efectivos del vinagre de arroz. Obtendrás deliciosas verduras encurtidas crujientes en menos de una hora. El vinagre de arroz es la opción perfecta para esta tarea. Su sabor suave permite que el sabor natural de las verduras resalte. Ya sean pepinos, zanahorias o cebollas, el resultado es crujiente y refrescante. No te hará fruncir el ceño por la acidez.
Aplicación 1: Ensaladas de fideos fríos
Para ensaladas de fideos fríos, un aderezo a base de vinagre de arroz es perfecto. Cubre los fideos con sabor sin ablandarlos. Mantiene la ensalada ligera y refrescante. Prueba esta sencilla idea: mezcla fideos soba o ramen cocidos y fríos con muchas verduras ralladas. Usa zanahorias, pepinos y pimientos. Rocía generosamente con la Vinagreta Asiática Clásica mencionada anteriormente. Esto te dará una comida rápida, saludable y deliciosa.Aplicación 2: Salsas para salteados
En los salteados, un chorrito de vinagre de arroz al final de la cocción puede realzar todo el sabor. El famoso sabor agridulce de muchos platos asiáticos se basa en el azúcar y el vinagre. El vinagre de arroz aporta la base ácida perfecta. Para una salsa básica y versátil para salteados, mezcla partes iguales de salsa de soja y vinagre de arroz. Añade una cucharadita de aceite de sésamo, ajo picado y un toque de endulzante como miel o mirin.